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Encamisar una pared no es más que prepararla para dejarla lista para el pintado, por ende, mientras más perfecto quede el encamisado mejor quedará el trabajo una vez se haya pintado la pared, y más durará dicha terminación.

¿Cómo saber si mi pared necesita ser encamisada?

Con el paso del tiempo o en caso de que la pared sea nueva, pueden presentar ciertos desperfectos o irregularidades. En encamisado previene y arregla dicha pared dejándola lisa y sin ninguna falla.

Para encamisar tu pared necesitas seguir estas recomendaciones:

Primer paso.

Necesitamos limpiar perfectamente la superficie de la pared, eliminando cualquier sucio, presencia de polvo o restos de pintura que pueda crear irregularidades en el trabajo. El objetivo del encamisado es ofrecer una superficie lisa y reducir las posibilidades de humedad, para que la capa de pintura posterior dure mayor tiempo.

Si se trata de una pared nueva, debe dejar que el friso seque completamente.

Segundo paso.

Aplicar dos capas mastique para encamisado, dejándolo secar entre una y otra capa. Aplica lija a la misma para nivelar. Antes de lijar la capa final es recomendable un secado total de al menos 12 horas.

Tercer paso.

Una vez nivelada la superficie puede utilizarse una lija con una granulación mucho más fina. Luego hay que eliminar el polvillo que queda en la superficie.

La pasta puede mezclarse con yeso en caso de que se desee cubrir mayor superficie o lograr texturas diferentes. Si la superficie es muy grande siempre se pueden comprar cuñetes para obtener un mayor rendimiento.

Cuarto paso.

Una vez comprobado que la superficie está completamente lisa y libre de imperfecciones, cubra con un fondo antialcalino para reducir los factores de humedad.

Quinto paso.

Tras el secado obligatorio, puede proceder a pintar sus paredes con la técnica y los colores de su agrado.

En paredes que ya han sido pintadas el proceso requiere mayor cuidado con la limpieza. Si no puede o no quiere desprender toda la pintura, podrá hacerlo con una espátula, pero si se trata de grandes superficies es recomendable usar un hidrojet.

El mayor error que puede cometer al realizar este trabajo es no esperar por secado completos. Trabajar sobre superficies húmedas o que todavía no han fraguado compromete la durabilidad de cualquier trabajo posterior y expone las paredes a daños prematuros.